Demos amor al que sufre.

Imitemos a Jesús amando incluso al que no quiere ser amado.

Oigamos con amor al que perdió la esperanza.

Seamos reflejo del amor de Dios.

 Amor, amor y más amor, porque solo el AMOR puede hacer vibrar el corazón de tod@s.

María Guerrero Sánchez. EQUIPO INTERNACIONAL MEL

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